Al mezcal, por fuerte que sea, es una bebida que se debe ‘tratar’ suavemente

TERESA GODÍNEZ

Poco a poco hemos visto cómo la popularidad del mezcal ha incrementado notoriamente. A pesar de ser una bebida ancestral y muy característica de México por mucho tiempo fue opacada por el Tequila. No es cuestión de preferir el uno o el otro, es simplemente entender que cuentan con procesos muy diferentes que dan como resultado características particulares en cada uno.

Al momento de tomar  mezcal no debemos caer en la práctica de hacerlo de jalón como lo hacemos con el tequila, esto lo único que provocará es tumbarnos de inmediato, debemos  disfrutar más de su calidad que de la cantidad.

Aunque se trata de una bebida fuerte y compleja, hay que tratarlo con delicadeza, tomarnos el tiempo de apreciar sus aromas y sabores.

Existen diversas formas y rituales para disfrutar el mezcal, pero para empezar podemos poner en práctica los siguientes puntos:

  • Lo primero que debe tomar en cuenta es elegir en qué se va a servir el mezcal, regularmente se hace en el tradicional caballito pero también podemos elegir, copa o vaso de boca mas ancha para poder apreciar mejor sus aromas. Este siempre debe ser de vidrio.
  • Para apreciar su aroma puede poner una gota de mezcal sobre el dorso de tu mano, cuando se evapore empezará a distinguir los olores de maguey cocido, frutas o maderas.
  • Al momento de dar el primer sorbo que no deber exceder los 8 mililitros aproximadamente, puede intentar contener un poco la respiración y enjuagar suavemente la boca deteniendo el mezcal en dirección de adentro hacia fuera.
  • Pase el mezcal y  respire suavemente para que salgan los vapores por la nariz y boca,  así puede comenzar a identificar las notas del mezcal.
  • En el segundo trago del mezcal repita el proceso, ahora los sabores serán mas notorios.
  • Puede acompañar el mezcal con una rodaja de naranja espolvoreada con sal para equilibrar su delicioso sabor ahumado.

¡A disfrutar!

Y si cree que el mezcal es muy fuerte para usted, puede empezar a tomarlo mezclándolo con diferentes productos como licores de crema, zumos de fruta, mezclas de café, aguas de sabores o creando nuevas versiones de cocteles ya conocidos como el mojito, martinis o margaritas.