Solo el conocimiento y la aceptación de la diferencia del otro abre el camino a la comprensión, cooperación y simpatía”

Wulf, C.

Se acercan las vacaciones de invierno y todavía hay un puente en este mes que ¡no podemos desaprovechar! Con el entusiasmo de estas palabras empezamos de inmediato a planear las actividades que deseamos realizar, desde la tradicional ida a la playa hasta hacer algo más aventurado o más cultural. Pero ¿qué pasa con aquellas personas que tienen alguna discapacidad y sin embargo cuentan con los mismos deseos de irse de viaje o aunque sea de paseo a algún lugar cercano?

Muchos de ellos simplemente abandonan esta idea por la falta de información que existe acerca del destino turístico de su elección, ya que no aclaran el grado de accesibilidad con el que cuentan o, peor aún, lo indican y resulta que esta información no es veraz o no cuentan con la infraestructura adecuada para brindarles un servicio fluido y sin complicaciones.

incluyente-4De acuerdo con información de las Naciones Unidas, existen en el mundo unos 650 millones de personas con alguna discapacidad, y si a esto le sumamos sus familias, esta cifra se incrementa hasta aproximarse a los 2 mil millones de personas que se encuentran directamente bajo condiciones especiales por discapacidad, es decir, casi un tercio de la población mundial.

De igual forma nos falta atender a la población de adultos mayores, cuyas necesidades son también muy particulares y falta tomar conciencia sobre el crecimiento que está teniendo este sector de la población a nivel mundial, sobre todo en países desarrollados de Europa, donde cada vez son más las parejas que deciden no tener hijos o deciden tener no más de uno. Es por eso que la población europea está envejeciendo y se calcula que para el año 2050 el número de personas mayores de 65 años será tres veces mayor al que había en el 2003 y la cifra de los mayores de 80 será cinco veces superior.

Estas cifras nos indican el potencial de mercado que se está desperdiciando, debido a que actualmente no se les abastece de servicios como se debería particularmente en materia turística; no existe información clara sobre la accesibilidad de los servicios y cuando los llegan a encontrar, suelen ser caros y lentos.

¿Qué es la accesibilidad?

Debido a este panorama actual, la OMT (Organización Mundial del Turismo) consideró necesario impulsar acciones que favorezcan el desarrollo de un turismo accesible, como lo nombraron, es decir, aquel que pretende facilitar el acceso de las personas con discapacidad a los servicios turísticos, ofreciendo un entorno de confort, seguridad e igualdad para todos, especialmente para aquellas personas con alguna discapacidad.

Una buena accesibilidad es por tanto, aquella que modifica las características de urbanización, edificación, transporte y medios de comunicación para que cualquier persona pueda utilizarlos con la máxima autonomía personal. La accesibilidad puede entenderse en relación con tres formas básicas de actividad humana: movilidad, comunicación y comprensión; las tres sujetas a limitación como consecuencia de la existencia de barreras.

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Si como destino empezamos a darles un trato no solo adecuado sino también personalizado, considerando a cada uno como cliente único, estaremos dando un plus en la calidad y estableciendo un punto de diferenciación en relación a los demás destinos turísticos. Tenemos también que hacer posible la creación de escenarios de convivencia y comunicación bellos, agradables y funcionales para todos.

Para reflexionar

Los turistas con movilidad reducida y/o con discapacidad tienen los mismos derechos, expectativas y aspiraciones que cualquier otro turista, y lejos de retraerse ante la posibilidad de hacer turismo, quieren ser clientes que puedan disfrutar de la oferta turística con normalidad.

El dato

En México ya se están realizando acciones al respecto, un ejemplo es la primera playa inclusiva, que es la playa del Parque Fundadores en Quintana Roo, con una rampa de accesibilidad, camastros acuáticos, sillas de ruedas acuáticas, andaderas acuáticas para niños y adultos y un módulo de servicio y señalización.

Para tomar en cuenta

No fue sino hasta la década de los 90 que hizo su aparición el segmento de turistas con discapacidad sin embargo, la industria turística no ha terminado de ver sus ventajas debido a diversas razones:

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  • Por no conocer y no entender sus necesidades.
  • Considerarlo un segmento poco rentable.
  • Por los problemas de accesibilidad con los que fueron construidas sus instalaciones.

Por no existir una reglamentación completa. Hoy día la situación parece mejorar ya que hay una percepción más real de los beneficios que este sector representa:

  • Son clientes altamente rentables ya que contratan paquetes turísticos y no viajan solos. El gasto medio por viajero con discapacidad es de 82,30 euros al día, mientras que el gasto medio por viajero sin discapacidad es de 46,05 euros por día.
  • Son generadores de empleo al favorecer la diversificación de la oferta turística, mejorándola e incrementando así su calidad.
  • Favorecen la imagen del destino al demostrar su preocupación por desarrollar un turismo que sea accesible para todos.
  • Es un segmento multiclientes puesto que casi siempre viajan acompañados ya sea por su familia o alguna enfermera.
  • Al no tener algunos de ellos responsabilidades laborales, favorecen la desestacionalización debido a que pueden viajar en cualquier época del año. Según la Unión Europea 51 por ciento del segmento de personas con movilidad reducida y/o discapacidad no tienen responsabilidades laborales y viven de pensiones de invalidez o jubilación.
  • Este mercado no escoge un tipo de alojamiento específico en función de su nivel adquisitivo, sino en función del nivel de accesibilidad.
  • Por último, sus estancias suelen ser más prolongadas.

Algunas recomendaciones

A veces es difícil saber cómo podemos relacionarnos mejor con este segmento de la población, sobre todo a la hora de brindarles un servicio, por lo cual aquí van algunas recomendaciones:

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  • Póngase en su lugar y evite los prejuicios
  • Tratemos a la persona de forma natural sin caer en la sobreprotección
  • No rechacemos la relación con una persona con discapacidad, por miedo a no hacerlo correctamente, es mejor preguntarle directamente cómo le podemos ayudar. Si el problema es de comunicación, debemos asegurarnos de haber entendido bien el mensaje

ALEJANDRA GARCÍA SÁNCHEZ

alegarciasanchez@gmail.com

Fotografía: Especial